¿Cómo me doy cuenta de que mi piso está protegido?
La protección se nota en lo que hace por tu piso. Cuando le cae agua, aceite, grasa o una mancha doméstica, el líquido no penetra en el material y queda sobre la superficie. Con el acabado natural el piso se ve igual de lindo, y la diferencia la notás en el día a día. Si elegís el realce de color, además vas a ver el color más intenso (te lo avisamos antes de aplicarlo).
¿Siempre queda como nuevo?
El resultado final depende del estado de la superficie y del cuidado que haya tenido antes del servicio. Por eso primero evaluamos tu piso y te contamos qué se puede lograr.
¿Puedo contratar solo la limpieza?
Sí. La protección es opcional: podés hacer solo la limpieza y decidir si querés proteger el piso. Te asesoramos para que elijas lo que más te conviene.
¿En qué pisos se puede aplicar?
En porcelanato, cerámicos, limestone, cuarzo, cuarcita, concreto y cementicios, mármol, granito y piedras porosas (en bruto, porosas o pulidas).
¿Contra qué protege?
Contra la absorción de agua, aceites, grasas y manchas domésticas. El realce de color también repele tintas y ácidos leves.
¿Cuánto tarda en secar la protección?
Depende del producto que se aplique, del clima y de otros factores. En cada caso te indicamos los tiempos.
¿Con qué productos trabajan?
Con productos específicos para cada superficie. Para limpiar usamos fórmulas de base orgánica y biodegradables, sin ácidos corrosivos que dañen el piso, y siempre con máquina rotativa.
¿Sirve en exteriores?
Sí. La protección resiste los rayos UV, por eso es ideal para galerías, terrazas y balcones.
¿Protegen también vidrios y metales?
Sí. Protegemos vidrios, mamparas, acrílicos y metales, con el producto específico para cada superficie.